Con motivo de los artículos aparecidos en el diario digital VegaMediaPress, que han tenido reflejo en otros medios de comunicación, me veo en la obligación de hacer las siguientes manifestaciones:

Primero. Es radicalmente falsa la información vertida en dicho artículo tanto en referencia a mis circunstancias personales como en referencia a mi actividad profesional como Guardia Civil. Ingresé como Guardia 2º y ascendí por méritos propios hasta el grado de Sargento, siendo interrumpida mi carrera militar por ETA. Durante los años de servicio activo participé en la desarticulación y detención de varios comandos terroristas, obteniendo las recompensas militares de la Cruz al Mérito de la Guardia Civil con distintivo Blanco y Cruz al Mérito Militar con distintivo blanco. Igualmente, con motivo de los atentados sufridos, he recibido la Encomienda de la Real Orden de reconocimiento Civil a las víctimas del terrorismo concedida por Su Majestad el Rey. Acompaño copia documental de esta última condecoración y me remito, para las anteriores, a su publicación en el BOC.

Segundo.- Es inaceptable que se viertan semejantes falsedades sin corroboración alguna, ni contraste de información, con el único ánimo de perjudicarme mediante la injuria y la calumnia, atribuyéndome hechos delictivos, e insultándome gravemente con total desprecio al dolor que, tanto personalmente como familiarmente, sufrimos a causa de la violencia terrorista. La nuestra fue una larga estancia en el País Vasco trabajando al servicio de la sociedad.

He decido interponer la correspondiente querella criminal por delito de injuria y calumnia contra los responsables de dicho medio de información (que creo está aquí presente), pues consideramos ampliamente superado el límite de lo tolerable. Si en otras ocasiones he hecho caso omiso a los improperios vertidos, ahora las cosas han ido mucho más lejos. Además de la burla del dolor sufrido por mi familia, a nadie se le escapa que el uso de la técnica de señalamiento de objetivos que usaba el ilegalizado periódico EGIN es una práctica deleznable y delictiva que debe desaparecer de los contenidos de cualquier medio de información, dado que lo que se publica atenta contra nuestra seguridad física: la de mi familia y la mía. Por lo que os adjunto Nota Informativa de una de otras amenazas de ETA y en el que aparezco como operativo anti terrorista.

He de señalar que las acusaciones vertidas en este artículo contra mi persona están extraídas de una campaña que sufrí de acoso y señalamiento como objetivo de ETA realizada en su día por el diario EGIN, y que aparecen, igualmente, en publicaciones capciosas de Felipe Rey (miembro de Herri Batasuna y director de dicho periódico)

NO llego a comprender porqué se me persigue y se atenta contra mi honor desde un medio de ámbito comarcal, domiciliado en Ceutí. Me resulta inverosímil que dicho artículo haya surgido en la Vega Media. La única actividad que he tenido, desde mi ingreso en la Guardia Civil hasta hoy -y así seguirá siendo mientras viva-, es ir contra la barbarie terrorista y a favor de la libertad y la seguridad de las personas, cualesquiera que sea su credo, raza, cultura e ideología política. Así me lo enseñaron desde niño.

Tercero.- Jamás en toda mi vida profesional he sido objeto de actuación disciplinaria alguna ni he sido encartado en ningún tipo de delito. Por el contrario, he recibido felicitaciones y homenajes en todos los lugares donde he venido prestando servicio, pues siempre he procurado trabajar con eficacia, respetando la ley y mostrando mi imparcialidad hacia los pensamientos políticos de los distintos responsables políticos de los destinos donde he servido. Me siento orgulloso de que no me hayan faltado nunca las muestras de aprecio de mis compañeros. He traído, a modo de ejemplo, dos documentos significativos donde consta la felicitación del Ayuntamiento, entonces socialista, de Águilas, último destino que tuve, y la del Ayuntamiento de Sant Pere de Riudebitlles, gobernado por la Ezquerra Republicana de Cataluña, entre otros más que puedo aportar.

En el sumun del insulto y de la descalificación permanente se me atribuye una enfermedad mental paranoide con la intención de deteriorar mi credibilidad. Gracias a Dios nunca he padecido esa enfermedad, pues la dolencia por la que me jubilaron es un síndrome postraumático debido al atentado que sufrimos. El mismo síndrome que sufren mi mujer y mi hijo.

Cuarto.- Toda mi actividad como representante de la Asociación de Victimas del Terrorismo en la Región de Levante, concretamente en Valencia Alicante y Murcia, ha sido desarrollada siempre con lealtad y de acuerdo con la dirección de la AVT que me nombró, -adjuntando artículos publicado en prensa digital y escrita defendiendo a su presidente- siendo mi cese motivado única y exclusivamente por las discrepancia con el presidente actual de dicha asociación, Sr. Alcaraz.

Debo señalar el hecho de que me resulta incomprensible la nota de prensa emitida por dicha asociación. Es fácilmente acreditable por los documentos que adjunto que es la misma junta la que me nombra y la que me cesa, y que hasta mi cese había desarrollado la labor de Delegado encomiablemente, tal y como refleja la carta de fecha 11 de enero que acompaño firmada por la Secretaria General de la AVT.

Quinto.- Es lamentable que se confundan dos hechos que no tienen, como espero, relación entre sí. Por un lado, la campaña difamatoria ejercida contra mi persona por un medio de prensa; por otro, las discrepancias internas existentes en la AVT. Confieso que me preocupa mucho más la posibilidad de que la AVT ceje de alguna manera en su función principal de asistencia a las víctimas.
He sido cesado como Delegado de la AVT por hacer en los foros que correspondía algunas preguntas simples. Por ejemplo, ¿no se preguntan también Vds porqué la AVT no se ha personado como acusación particular en la última comparecencia de Otegui? ¿No se preguntan porqué se pidió fianza en vez de cárcel en el primer proceso contra el dirigente de HB, cuando el fiscal pidió prisión? ¿Qué hubiera sucedido si Otegi hubiera entrado en la cárcel? ¿No debemos, como representantes de las víctimas, agotar todos los recursos legales para que nuestros verdugos no queden libres? ¿Por qué la AVT no participa en los foros de debate sobre la ley de solidaridad que es seguro que va a afectar al colectivo? ¿Se manifestará en contra de esta Ley cuando ya no tenga remedio? ¿Conseguirán su derogación si es tan mala como se presume? ¿Por qué la AVT no pertenece a la red europea de víctimas del terrorismo amparada por la UE, cuando es un foro de unidad? ¿Por qué no se atiende la propuesta de federación de la AVT ajustándonos a nuestro mapa político, económico y social, cuando la mayor parte de las competencias han pasado a las Autonomías? ¿Es suficiente la existencia de dos psicólogos para todo nuestro colectivo? ¿Dónde están hoy ocho buenos empleados de la AVT? ¿Hasta dónde llega en estos momentos la discrepancia interna en la AVT? ¿Por qué no se fue a la manifestación del atentado de la T4 pudiendo acudir bajo una pancarta con lema propio? ¿Por qué se ha ido a la manifestación de Sevilla...?

Estas son las preguntas, sin respuesta, que han provocado mi cese. Espero que sean contestadas debidamente en la próxima Asamblea General.

Muchas gracias a todos.