Siempre he defendido a las víctimas del terrorismo y a su Presidente. Como prueba, ahí están mis artículos de opinión, tanto en Debate 21 como en otras publicaciones. Pero últimamente no he enviado artículos a ninguna tribuna de debate político. Es mejor hacerlo así cuando duele el alma. Intentaré explicarme lo mejor que pueda, aunque no existe termómetro que mida el daño.
Tanto en medios digitales como en El Plural, de VegaMediaSpress, República, Levante, etc, o en la cadena Ser, han salido a la luz varios artículos sobre mi persona descalificándome personal, profesional y como víctima del terrorismo, todo ello coincidiendo con mi cese en los cargos que venía desempeñando en la AVT. Confieso que al principio me sentí solo ante el peligro. Mi respuesta a semejante ataque, al tener en mi poder pruebas escritas, firmadas y selladas, que desmienten categóricamente los argumentos de dicho ataque, ha sido interponer una querella criminal por injurias, calumnias y otros delitos, en una cuantía millonaria en euros. Debo añadir que dichas pruebas obran en poder tanto de periodistas de varios de los más influyentes medios de cobertura nacional como de juristas de reconocido prestigio.
He tenido tiempo de encajar el ataque y reconozco que ahora ya no duele tanto; hasta lo veo casi como normal, habida cuenta de los tiempos que corren para la gente de bien, y siendo el deporte de buena parte de la izquierda –y no sólo de los políticos- el descalificar a las víctimas que alzamos la voz y no nos callamos ante este proceso de prebendas concedidas a ETA.
Pero el dolor del alma viene de la sinrazón, de la mentira y de la ingratitud de ciertas personas por las que lo has dado todo –defendiendo su nombre y sus derechos-, y que ahora envían a los medios notas de prensa como ésta: ‘Un portavoz de la Asociación (AVT) aseguró a Levante-EMV que la entidad no cuenta con representante oficial en la C. Valenciana y que Morales sólo lo ha sido de Murcia. En Valencia hay asociados, pero no delegado, aseveró la citada fuente. Agregó asimismo que la junta directiva de la organización decidió el pasado 16 de marzo retirar a Morales del cargo que ocupaba en Murcia. La AVT rechazó profundizar en las causas de la destitución de Morales. El hecho de que pueda ser una víctima falsa del terrorismo podría ser uno de los motivos, «pero hay otros y éste no sería el más importante», señaló el portavoz autorizado’.
Otra noticia emponzoñada: ‘La AVT ha enviado un comunicado a esta redacción que reproducimos íntegramente: "Nos dirigimos a ustedes para puntualizarles algún aspecto de la “exclusiva” que han publicado en su semanal digital. El señor Morales nunca ha sido Delegado de la AVT en Levante y hace más de tres semanas, el 16 de marzo, la Junta Directiva de la AVT le comunicó, por varias razones, que dejaba de ser Delegado en Murcia. Tengan en cuenta que el señor Morales comenzó a ser Delegado en esa región con la anterior Junta Directiva, presidida por don Luis Portero. Esperamos tengan en cuenta estos aspectos y rectifiquen la información publicada".
Es duro asistir al espectáculo de comprobar que los que creías tuyos, y no me refiero a las víctimas, manipulan la verdad, aprendida la lección de los medios hostiles, e incluso se expresan y utilizan dichos medios.
Quiero repetir que tanto en mi poder como en el de las personas mencionadas anteriormente hay documentación más que suficiente con la que estamos desmontando esta campaña orquestada. También quiero añadir que seguiré luchando tanto por mí como por las víctimas, por la unidad de todas y cada una las víctimas, así como por la unidad de todos los demócratas que saben que enfrentarse a los terroristas no es cosa ni de izquierdas ni de derechas sino de justicia.
Finalmente, sólo me queda expresar mi consternación por haber publicado un articulo tan personal como éste, pero ante quienes tienen poder y utilizan el axioma ‘calumnia, calumnia, que algo queda’ no piensen ustedes que existen tantas opciones.
Y mientras ocurre esto, el proceso sigue y ETA triunfa, con ANV sentada en los Ayuntamientos.

CHEMA MORALES