Buenas tardes, gracias por su asistencia. Peones negros y Denaes les hemos convocado, hoy, para recordar a Miguel Ángel Blanco, en el décimo aniversario de su asesinato.
Desde aquí, en primer lugar, queremos mandar un recuerdo a su familia, sus padres y su hermana, porque por muchos años que pasen, lo que nunca desaparecerá de sus vidas será la angustia, el sufrimiento, el dolor por la perdida de forma tan cruel, de un hijo y un hermano.
Representan las victimas del terrorismo lo mejor de nuestra sociedad.
Su vil proceso de muerte, desde el secuestro hasta el asesinato, unió a todos los españoles, por encima de los avatares políticos y siglas de partido. El movimiento instintivo del pueblo español, creo el espíritu de Ermua que se condenso en aquellas palabras que se corearon en la manifestación celebrada en Madrid después de su asesinato: A por ellos, pero a por ellos con toda la fuerza de la ley y del estado de derecho. No con ellos, con la negociación y la cesión forzando la Constitución y las leyes.
Se habia abierto camino para conseguir la derrota de ETA. El pacto por las libertades y contra el terrorismo, puso contra las cuerdas a la banda terrorista.
Se habia superado el miedo.
Pero mientras los españoles estábamos en la calle, con el corazón entristecido, ya el Partido Nacionalista Vasco, comenzaba su traición al pueblo español, que dio lugar unos meses después del asesinato de Miguel Ángel Blanco, al Pacto de Lizarra, donde el llamado nacionalismo democrático daba oxigeno a la banda terrorista. Se había dicho: “unos agitan el árbol y otros recogemos los frutos”
Nadie podía imaginar que diez años después de la explosión de libertad y dignidad del pueblo español, el Presidente del Gobierno Rodríguez Zapatero, con un talante sectario y perverso haya traicionado los pactos firmados y regalado a la banda terrorista protagonismo social y político.
Hoy, ETA marca la actividad política de España.
¿Cómo es posible que los españoles, con una historia llena de gestas y dignidad, estemos soportando la indignidad de vivir bajo el calendario de una banda terrorista?
¿Cómo dejamos que algunos de nuestros gobernantes nos engañen y amañen actos y declaraciones en las Cortes, sede de la soberanía nacional, con una banda terrorista?
El espíritu de Ermua no ha muerto. No lo podemos dejar morir. Aquellos días fueron tristes y amargos, pero también de esperanza, los españoles habíamos marcado el surco por donde íbamos a recuperar la libertad. Hoy, perdido el sentido de unidad en defensa de la democracia y la libertad; dividido el pueblo español por el talante maquiavélico de un mal patriota, es necesario, es imprescindible recuperar el espíritu de Ermua y por ello, superando las ideologías partidistas, hay que tenerlo presente en todas nuestras conversaciones. Os conmino a ello.
Mientras ETA este presente, están en juego nuestra democracia, nuestra libertad y España. Mientras nuestros gobernantes no tengan como guía de su quehacer la justicia democrática, el aislamiento de los terroristas y la justicia para las victimas, estarán en juego nuestra democracia y nuestra libertad.
La libertad y la vida no se negocian. España no se negocia. La democracia no se negocia. Por ello,debe saber el Presidente del Gobierno, que no conseguirá que miremos hacia el otro lado, cuando esta traicionando el espíritu de Ermua, que es traicionar al pueblo español, mientras pierde su dignidad en negociaciones con ETA.

Y ahora desde la memoria en Miguel Angel Blanco, gritar conmigo ¡ VIVA ESPAÑA ¡