Es importante pensar claramente sobre la situación que atravesamos. La división entre las víctimas, es patente.
Los protagonismos se han hecho cargo del destino de los que sufrimos la barbarie en nuestras carnes, provocando algo lógico como reacción, la división de los que no ven que el camino nos lleve a un buen fin.
Por otro lado ha resultado que las victimas somos la panacea para unos partidos políticos y el objetivo a abatir para otros.
Por ello han aparecido asociaciones de victimas del terrorismo como la gallega, la catalana, la valenciana, la murciana, la de los cuerpos de seguridad del estado, la andaluza, la canaria, que junto a otras existentes anteriormente, suponen un entramado enriquecedor en la diversidad de opiniones y puntos de vista con referencia a este sangrante problema.
Está bien que nadie tenga el monopolio de nada. Está bien que cada victima piense como quiera. Todo esto esta bien, pero no quita a volver a la comprensión mutua, a todos nos une algo importantísimo, SOMOS TODOS VICTIMAS DEL TERRORISMO.
Está claro que divide y vencerás es la frase emblemática. No podemos aceptar la división de las victimas, podemos pensar como queramos, repito, pero juntos. Si la situación es contraria en la unión se puede conseguir poner mas peso en la balanza y ponerla a nuestro favor.
Debemos empezar a ponernos manos a la obra en la RECONSTRUCCIÓN SOCIAL, nada de rebeliones. Las rebeliones crean conflicto, la reconstrucción es volver a levantar lo derruido, volver a buscar los valores cristianos que fueron piedra angular en la construcción de la civilización de occidente, la nuestra. Volver a conjugar el verbo “RESPETAR”, otra de las piedras angulares de la convivencia humana. Por la falta de respeto, no se ponen banderas donde deben de estar, fracaso escolar, falta de valores, se asesinan mujeres, se blasfema contra Dios, se, se, se............... , seria interminable la lista, culminada con el asesinato de nonatos, el terrorismo, la mentira hacia un pueblo que se dirige, etc.
Ese es el meollo de la situación, no caigamos en la falta de respeto, no injuriemos a los que nos molestan en nuestros proyectos de medrar. No faltemos el respeto a los que han sufrido lo insufrible, intentando utilizarlas. No nos faltemos el respeto las victimas del terrorismo por nuestros personalismos fútiles. Solo importa que todos somos victimas y eso es lo único importante.
Tenemos que estar agradecidos a esta maravillosa sociedad española, que nos quieren, los miman y nos acompañan. Pero eso puede cambiar si llegamos a cansarlos.

Chema Morales